
En Grupo de Peritación Médica, nos enorgullece ser parte de la solución para nuestros clientes, aportando claridad y objetividad en procesos legales, laborales y médicos. Nuestro compromiso con la excelencia y la precisión en cada informe pericial ha generado resultados positivos en una amplia variedad de casos, desde reclamaciones por accidentes laborales hasta disputas legales relacionadas con discapacidad y grado de minusvalía.

Reclamación por motor con kilometraje manipulado
Un cliente adquirió un motor de segunda mano para su vehículo, un Audi Q7, con 82.000 kilómetros declarados en la factura de compra. El motor original de su coche, que había recorrido 185.000 kilómetros, sufrió una avería grave, por lo que decidió sustituirlo por el motor comprado. Sin embargo, al recibir el motor, comenzó a sospechar que el kilometraje declarado no era real y decidió contratar los servicios de un Perito Judicial Colegiado para verificar su estado.
El caso fue asumido por un Ingeniero Industrial especializado, quien realizó un análisis exhaustivo del motor, revisando minuciosamente los defectos y el desgaste de las piezas clave. En base a los hallazgos, el perito determinó que el motor tenía, en realidad, un kilometraje estimado de entre 180.000 y 220.000 kilómetros, muy por encima de los 82.000 declarados en el momento de la compra.
Gracias al informe técnico detallado proporcionado por el perito, el cliente pudo presentar una reclamación formal al vendedor del motor, exigiendo la devolución del importe pagado. El informe se convirtió en una prueba contundente, ya que demostraba de manera objetiva que el motor no cumplía con las características prometidas.
Este caso demuestra cómo una peritación profesional puede marcar la diferencia, asegurando que los derechos del consumidor sean respetados y que cualquier irregularidad sea debidamente identificada y resuelta.
Un conductor sufrió un accidente de tráfico en el que su vehículo fue impactado por otro coche en una intersección. La parte contraria alegaba que el cliente había incumplido las normas de prioridad, mientras que este afirmaba que el otro conductor había circulado de manera negligente y a una velocidad superior a la permitida. Ante la controversia y la negativa de la aseguradora de asumir la responsabilidad, el cliente decidió contratar los servicios de un Perito Judicial Colegiado para esclarecer los hechos.
El caso fue asumido por un ingeniero especializado en reconstrucción de accidentes de tráfico. El perito realizó una investigación técnica completa, que incluyó:
- Inspección detallada de los vehículos involucrados, analizando los daños estructurales, las trayectorias de impacto y el estado de las partes afectadas.
- Estudio del lugar del accidente, incluyendo medición de distancias, señales de frenado y posición final de los vehículos.
- Cálculos de velocidad y trayectoria, con base en los daños visibles, las huellas en el asfalto y otros factores relevantes.
Gracias a la peritación profesional y al análisis riguroso, el cliente logró defender sus derechos y obtener una resolución favorable. Este caso subraya la importancia de contar con expertos cualificados que puedan ofrecer pruebas objetivas y fundamentadas en situaciones de conflicto tras un accidente de tráfico.
Accidente laboral por caída de un andamio
Un trabajador de la construcción sufrió una caída desde un andamio mientras realizaba su labor en una obra. Ante las lesiones graves y la negativa inicial de la aseguradora a asumir la responsabilidad, el afectado contrató los servicios de un Perito Judicial Colegiado.
El perito realizó un análisis detallado del andamio, identificando fallos en su montaje y ausencia de medidas de seguridad adecuadas, como barandillas y sistemas de anclaje. El informe técnico determinó que el accidente fue consecuencia directa de estas deficiencias.
Gracias a esta prueba pericial, el trabajador pudo reclamar una indemnización completa por los daños sufridos, logrando así una resolución justa y acorde a sus derechos laborales.
¿Qué nos diferencia de la competencia?
Lo que nos diferencia en primer lugar es la edad. Tenemos sobre los 40 años. Los peritos de la zona que cubrimos (Albacete, Cuenca, Alicante, Valencia y Murcia) están todos pasando los 60-65 años por lo que nuestro periodo objetivo de trabajo es mucho mas amplio
En segundo lugar, y mas importante, somos clínicos. Nosotros trabajamos en el hospital. Sabemos diagnosticar las patologías, y por ende toda la semiología que presenta. Es por ello que a diferencia de los peritos habituales, que son básicamente peritos sin experiencia clínica, nuestra valoración es mucho más objetiva y completa que el resto